8 # «LOS CHAKRAS SON COMO VENTANAS abiertas al universo, sean los focos de poder del planeta o esos otros que residen en el cuerpo energético del ser humano, que es la contraparte del cuerpo físico y que el yoga (unión) trata de armonizar. Son, asimismo, potencialidades o recursos larvados que todos nosotros podemos actualizar con el verdadero trabajo interior, la práctica del yoga y la meditación, como flores en principio sin olor que podemos perfumar, lotos silenciosos que podemos tornar sumamente elocuentes, inspiradores y reveladores. Los chakras son también como ojos de buey hacia el infinito y depósitos de energía que hay que aprender a canalizar y que nos trasladan hasta nuestra realidad más íntima y a la vez personal y transpersonal.»

 

7 # «El Manipura chakra nos traslada al mundo del poder, la energía y la voluntad. Esta sociedad nos empuja día tras día a ser los mejores, conseguir fama, un puesto de relevancia en una empresa, a tener poder y control
sobre muchas personas, a convertirnos en una autoridad en determinada materia, etc… En definitiva, a la mayoría de los seres humanos se les fuerza a convertirse en grandes dominadores. El exceso de poder y autoridad que deriva en intransigencia, soberbia, orgullo desmedido, etc. es un claro indicativo de que el tercer chakra no está funcionando adecuadamente.
Las personas que se empeñan en ser el centro de atención de todas las miradas y conversaciones, que se desesperan por ser siempre las que dicen lo mejor, que intentan poner siempre la guinda al pastel… son personas cuyo Manipura Chakra está totalmente bloqueado y debería trabajar lo más posible con él. Otra tipología muy conocida son aquellos individuos básicamente manipuladores que siempre se empeñan en hacer que todo vaya como ellos quieren y que incluso chantajean a su entorno psicológicamente si no consiguen todo lo que quieran. Son personas egoístas que quieren que todo gire entorno a sus deseos e intereses. El problema es que la mayoría de las veces no somos conscientes de que podemos estar intentando ejercer un control excesivo sobre nuestro entorno y en especial sobre las personas que nos rodean. Es momento para que analices bien y apuntes en tu libreta si descubres que sufres de algo de lo que hemos mencionado. Por favor se sincero contigo mismo y no tengas miedo de admitir tus errores, sólo así podrás sanar definitivamente y hacer de tu vida algo mucho mejor. Por contra un tercer chakra también desequilibrado se
encuentran en esas personas que se dejan dominar por todo el mundo, que no tienen confianza en si mismas, que se sienten débiles y desvalidas, que no son capaces de decir que no, que hacen todo aquello que le imponen incluso sabiendo que les puede hacer daño, etc. Es decir, si te das cuenta, nos vamos al otro extremo: el de un ser dominado por su entorno. Esto es algo que también hay que sanar, así que tómate tu tiempo para descubrir si sufres de algo de esto. También una persona llena de miedos, inseguridades y desconfianzas pone de manifiesto un desequilibrio en este chakra. En conclusión cuando este chakra está equilibrado somos individuos con confianza en nosotros mismos, con capacidad de desarrollar lo que nos propongamos, con mucha voluntad para lo que sea, con capacidad equilibrada de control y de ser controlados, y dispuestos a utilizar nuestra energía libremente y según nos parezca conveniente siempre sin avasallar a ninguna persona. En este chakra por lo tanto también radica el respeto a los demás y a nosotros mismos.»

6 # «Si la vida es desbordante, el amor será desbordante.

Entonces estarás fluyendo por todas partes; llenarás todas las dimensiones. Y entonces la mente advierte peligro, de modo que es mejor no estar vivo. Cuanto más muerto estás, más seguro estás. Cuanto más muerto estás, más cstá todo bajo control. Puedes controlar; entonces sigues siendo el amo. Te sientes el amo porque puedes controlar. Puedes controlar tu ira, puedes controlar tu amor, puedes controlarlo todo, Pero este control sólo es posible en el grado mínimo de tu energía.

Todo el mundo debe de haber sentido alguna vez que hay momentos en los que, de pronto, se cambia del grado mínimo al máximo. Vas a un paraje de montaña. De pronto estás fuera de la ciudad y de su prisión. Te sientes libre. El cielo es inmenso, y el bosque es verde, y la cumbre toca las nubes. De repente respiras profundamente. Puede que no lo hayas observado. Si vas a un paraje de montaña, observa. En realidad, no es el paraje de montaña lo que produce el cambio.Es tu respiración. Aspiras profundamente. Dices: <¡Ah! iAh!> Tocas el centro, te vuelves total por un momento, y todo es dicha.

Esa dicha no proviene del paraje de montaña, esa dicha proviene de tu centro: lo has tocado de pronto.

En la ciudad tenías miedo. Allí por todas partes estaban presentes otros, y te estabas controlando. No podías gritar, no podías reír. ¡Qué pena! No podías cantar y bailar en la calle. Tenías miedo: había algún policía cerca, a la vuelta de la esquina, o el sacerdote o el juez o el político o el moralista. Había alguien a la vuelta de la esquina así que no podías bailar en la calle.

Bertrand Russell ha dicho en alguna parte: <Amo la civilización, pero hemos logrado la civilización a un precio muy alto.>

No puedes bailar en la calle, pero puedes ir a un paraje de montaña y, de repente, bailar. Estás sólo con el cielo, y el cielo no es una prisión. Es sólo apertura, apertura y apertura: inmenso, infinito.De pronto, respiras profundamente, la respiración toca tu centro y dicha.»

5 # El masaje es algo que tú puedes comenzar a aprender pero nunca terminas. Sigue y sigue, y la experiencia se vuelve continuamente más y más profunda, y más y más elevada. El masaje es uno de los artes más sutiles, y no es una cuestión de habilidad. Es más una cuestión de amor…

Aprende la técnica, luego olvídala. Entonces sólo siente, y muévete por sentimientos. Cuando lo has aprendido profundamente, el noventa por ciento del trabajo se hace por amor, el diez por ciento con la técnica. Con solo un toque verdadero, un toque amoroso, algo se relaja en el cuerpo.

Si tu amas y sientes compasión por la otra persona, y sientes el valor más elevado de ella; si no la tratas como si fuera un mecanismo que debe ser puesto en orden, sino una energía de enorme valor; si tu estás agradecido que ella confíe en ti y permita que juegues con su energía, entonces pronto te sentirás como si estuvieras tocando en un órgano. El cuerpo entero se convierte en las teclas del órgano y puedes sentir una armonía creándose dentro del cuerpo. No solamente ayudarás a la persona, sino que también a ti.

El masaje se necesita en el mundo porque el amor ha desaparecido. Antes el toque propio de los amantes era suficiente. La madre tocaba a su hijo, jugaba con su cuerpo, y eso era masaje; era suficiente, más que suficiente. Era una relajación profunda y parte del amor.

Pero eso ha desaparecido del mundo. Luego hemos olvidado dónde tocar, como tocar, cuan profundo tocar. De hecho el tocar es el lenguaje más olvidado. Nos hemos vuelto casi torpes en el tocar, porque la propia palabra ha sido corrompida por las llamadas personas religiosas. Ellas les han dado un tinte sexual. La palabra se ha vuelto sexual y la gente se ha vuelto temerosa. Todos están en guardia para no ser tocados a menos que lo permitan.

Ahora en Occidente se ha llegado al otro extremo. El tocar y el masaje se han vuelto sexuales. Ahora el masaje es sólo una cubierta, una manta, para la sexualidad. En verdad ni el tocar ni el masaje son sexuales. Son funciones del amor. Cuando el amor cae de sus alturas se vuelve sexo, y entonces se vuelve feo. Entonces sé piadoso. Cuando toques el cuerpo de una persona sé piadoso, como si Dios mismo estuviera allí, y tú estás justamente sirviéndolo. Fluye totalmente con la energía. Y siempre que veas al cuerpo fluyendo y la energía creando un nuevo modelo de armonía, sentirás un deleite que nunca has sentido antes. Caerás en profunda meditación.

Cuando des masaje, sólo masajea. No pienses en otras cosas porque son distracciones. Sitúate en tus dedos y tus manos como si todo tu ser, toda tu alma estuviera allí. Toda tu alma entra en el cuerpo del otro, lo penetra, relaja su complexión más profunda.

Y haz de él un juego. No lo hagas como un trabajo; hazlo un juego.

El masaje es entrar en resonancia con la vitalidad del cuerpo de alguien y sentir dónde está ausente, sentir dónde el cuerpo está fragmentado y hacerlo un todo… ayudar a la energía del cuerpo de manera que no sea más fragmentario, no más contradictorio. Cuando las energías del cuerpo están alineándose y convirtiéndose en una orquesta, entonces lo habrás logrado.
Así que sé muy respetuoso con un cuerpo humano. Es el verdadero altar de Dios, el templo de Dios. Así que con profunda reverencia, como en oración, aprende tu arte. Es una de las cosas más maravillosas para aprender.

Tu puedes ser realmente profundo en el masaje, puedes ir muy lejos. Hasta ahora has estado nadando solo en la superficie. Puedes sumergirte muy profundamente, y será una gran ayuda para tu crecimiento interior.

El masaje no es algo común. Tiene un tremendo significado. Hay solo unas pocas personas que han nacido para el masaje. Tu eres una de ellas. Tu energía puede ir muy pero muy profundo. Pero siempre recuerda unas pocas cosas cuando des masaje. Primero: la persona que estás masajeando no tiene cuerpo. Considérala como incorpórea y tu masaje irá muy pero muy profundo. Primero piensa en ella como si no tuviera cuerpo, entonces piensa en ti como si no tuvieras cuerpo. Por cuerpo quiero decir que ni tú ni ella son materia, son energía.
Cuando dos cosas materiales se acercan, colisionan. Cuando dos energías se acercan simplemente se unen y se mezclan y se funden una con otra, no hay colisión. Dos cuerpos físicos están obligados a colisionar. Y siempre que toques el cuerpo de alguien como un cuerpo y ese alguien también se sienta a sí mismo como un cuerpo, habrá una contracción, una defensa. La coraza defensiva comienza a trabajar.

Así que lo primero es sentir que el otro es sólo una energía; tú eres también una energía. Y luego comienza a jugar con la energía. Haz más juego que trabajo. Haz más música que masaje. Déjalo ser más del corazón que de la mente.

La técnica debe ser conocida, pero luego olvídala. Uno debería conocer la técnica y luego debería no molestar con ella. Permanece en lo profundo de la conciencia y funciona desde allí pero tú te mueves con la intuición. Así tu sientes la energía de la otra persona, te presentas a ti mismo como un fenómeno energético, y entonces dos energías comienzan a jugar.»

4 # «Hay que admitir que algunas personas tienen una habilidad natural de expresar lo que sienten. Otras, sin embargo, no están muy seguras de sus sentimientos o, si lo están, se muestran reacias a expresarlos o a compartirlos.
Cuando las emociones son fuertes o tormentosas resulta muy difícil hacérselas saber a los demás por medio de la palabra. Al margen de si una persona es más o menos hábil en su comunicación con los demás, la mayoría de las personas están de acuerdo en que, tratándose de sentimientos, la cuestión de comunicárselos a la pareja con toda franqueza se convierte en un asunto altamente delicado. Al parecer, hablar con sinceridad podría suponer decir algo no muy agradable a la persona que amas; como, por ejemplo, hacerle saber que una determinada caricia fue hecha con demasiada torpeza o que no era la más adecuada en ese momento.
La dificultad estriba en cómo comunicar esta clase de información a vuestra pareja sin herir sus sentimientos o de forma que no parezca que estáis criticándola o manipulándola. Herir al otro es algo que puede fácilmente suceder puesto que en asuntos de sexo la mayoría de nosotros nos sentimos extremadamente inseguros. En estos casos, la propia estima o las defensas del ego suelen ponerse enseguida en estado de alerta originando entre vosotros discusiones y divergencias que, en vez de unirnos en el amor, lo que hacen es separaros.
Cuando se presentan situaciones como estas es esencial actuar con honestidad y veracidad. Comprobaréis que la verdad tiene un efecto liberador sobre vuestra propia energía y que os inunda de vitalidad. Procurad escoger las palabras con el mayor cuidado para que podáis comunicar lo que queréis sin ofender a vuestra pareja. Aunque esto último es dificil de conseguir, una buena forma de empezar vuestra conversación es diciéndole: «Cuando hacemos el amor tengo la sensación de que…» y luego seguir hablando de vosotros mismos, de lo que a vosotros os pasa. Evitad hacer cualquier alusión a vuestra pareja y a su forma de actuar.» Diana Richardson

3 # «La comunicación es un elemento decisivo mientras se practica el acto sexual. Mediante la descripción oral de lo que os está sucediendo en el mismo instante en que estáis haciendo el amor, podéis traer a un primer plano vuestras sensaciones más íntimas y, lo que es más importante, comenzaréis a adquirir un conocimiento selectivo de cómo se comporta vuestro cuerpo ante los diversos estímulos sexuales. Con esto lo que hacemos en entrar en contacto con la realidad a través del cuerpo, y por tanto, crear el «momento presente». La comunicación favorece el tránsito de la mente al cuerpo, del pensamiento al sentimiento, o del hacer al estar. Teniendo conciencia de la realidad interior del cuerpo, esto es, de sus diferentes sentimientos y sensaciones, seremos capaces de dejar a un lado a la incanzable mente y, con ella, a sus pensamientos y emociones. La mayoría de nosotros nos ensimismamos mucho pensando y esto hace que tengamos muy poca conciencia del cuerpo o de sus sensaciones internas, por lo que la comunicación es un factor esencial. Hacedle saber a vuestra pareja qué es lo que sentís en vuestro cuerpo, dónde lo sentís y cuándo lo sentís. Si lo hacéis así, vosotros mismos seréis testigos de vuestra propia conversión en una persona milagrosamente viva, sensitiva y presente.» Diana Richardson

2 # «Penetración de la propia inocencia: las claves del amor. De acuerdo con las pautas del sexo convencional, podemos comparar nuestro cuerpo con una flor cuyos pétalos se extienden hacia fuera, hacia el mundo exterior. Al igual que en el símil, la energía realiza fundamentalmente un movimiento centrífugo al desplazarse desde el centro hacia la periferia.
Aplicándolo a las relaciones sexuales, podríamos decir que cada uno de nosotros nos proyectamos hacia nuestra pareja.
En el Tantra, la proyección de la flor se invierte: los pétalos son arrastrados hacia el centro para reinsertarse en él; es decir, como si estuviesen retornando de nuevo al capullo. En este caso, la energía se proyecta principalmente hacia nuestro propio centro.
Las claves del amor encuentran su camino hacia nuestro interior para proyectarse sobre nosotros, sobre ese espacio interno que conscientemente hemos creado y expandido. Las claves del amor nos ayudan a interiorizar nuestra atención, a trasladarla de la periferia al centro, acción que nos permite formar un estado de conciencia dentro del cuerpo.
Si conseguimos que la consciencia arraigue en el cuerpo, y si utilizamos éste punto de referencia constante, estaremos en disposición de permanecer cada vez más en el momento presente. De hecho, el cuerpo es la única cosa que existe en el momento presente, por lo tanto, si aprendemos a vivir a través del cuerpo, aumentarán nuestras posibilidades de ser felices. Esto hará que nos olvidemos de una mente embarullada, torturada y voluble para nuestros ojos en el simple y bienaveturado placer de la carne.»

1 # «Si estás enojado, el Tantra no te dirá que no lo estés; te dirá: enfádate de todo corazón, pero sé consciente. El Tantra no está en contra de la ira, sólo está en contra de que te duermas espiritualmente, de la inconsciencia espiritual. Sé consciente y enójate. En eso reside el secreto del método: si eres consciente, la ira se transforma y se vuelve compasión.

Por eso el Tantra dice: no digas que la ira es tu enemiga — es la semilla de la compasión. La propia ira, la misma energía, se volverá compasión; si luchas contra ella, no habrá posibilidad para la compasión. Si tienes éxito en la lucha, en suprimir la ira, te convertirás en un «muerto»; no tendrás ira porque la habrás suprimido, pero tampoco tendrás compasión, porque solamente la ira se puede transformar en compasión.

Si tienes éxito en la supresión —lo cual es imposible— no tendrás deseo sexual, pero tampoco podrás amar, porque aniquilando el sexo, aniquilarás la energía que crece en el amor. Vivirás sin sexo, pero también vivirás sin amor, y todo el esfuerzo habrá sido en vano, porque sin amor no hay divinidad, ni liberación, ni libertad.

El Tantra dice que estas energías tienen que ser transformadas. Si estás en contra de lo terreno, entonces no hay posibilidad para el nirvana, porque es precisamente lo terreno lo que ha de ser transformado en el nirvana. En ese caso, irás en contra de las energías básicas que son la fuente en sí. La alquimia del Tantra dice: no luches, sé amigable con todas las energías que te han sido dadas; recíbelas amistosamente. Siéntete agradecido por tu ira, por tu sexo, por tu avidez. Siente agradecimiento porque son fuentes ocultas y pueden ser transformadas, pueden abrirse. Cuando el sexo se transforma, se vuelve amor. El veneno se disuelve, lo feo desaparece.»